Productos apícolas - Polen
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El polen es el elemento fecundante masculino de las flores. Su unión con el gameto femenino da lugar a la formación del fruto y de las semillas. La función del polen y las abejas es tal, que según Albert Einstein, si no fuera por ellas, en 4 o 5 años desaparecería la especie humana, ya que al no polinizar las plantas, la hambruna sería espectacular. Se calcula que entre un 70 y 80% de todo tipo de plantas son fecundadas por abejas o similares.
Se presenta en forma de polvillo muy fino, que las abejas recolectan formando pelotitas más grandes que se adhieren a sus patitas, para poder trasladarlo a la colmena.
Es el alimento energético y vitamínico ideal, que junto con la miel forman el llamado Pan de abeja, alimento principal de la abeja obrera.
El polen que recolectamos en La abeja Meli es principalmente del género cistus (jaras), uno de los mas ricos y completos. Lo presentamos en tarros de 220 gramos, para ser consumido de una vez.. Si lo hiciéramos en tarros más grandes, lo más probable es que no se consumiera tan deprisa, oxidándose, observándose un cambio de color, de tonos anaranjados a tonos más pajizos.
Su coloración varía en relación con la especie vegetal de la que procede, siendo generalmente naranja, amarillo, verde, violáceo, blanco, negro, etc. siempre de colores vivos. Esto suele indicar su frescura.
Composición
Contiene, de media, los siguientes principios:
Agua (12-20%), proteínas (20-40%), hidratos de carbono (25-40%), aminoácidos esenciales (histidina, leucina, isolecucina, triptófano, valina, lisina, metionina, treonina y fenilalanina), otros aminoácidos (prolina, glutamina, arginina, etc), vitaminas (B1, B2, B6, A, C, D y K) minerales (1-7%).
Aplicación del polen
El polen, aparte de su vital intervención en el proceso de fecundación de las flores y en la alimentación de las abejas, tiene múltiples aplicaciones: cosmética, alimentación humana, farmacología, etc. Posee alto valor nutritivo.
Resulta interesante su aplicación en dietética debido a su composición: proteínas, vitaminas (grupo B, C, provitamina A), sales minerales, oligoelementos, enzimas y otras sustancias. Tiene un alto valor biológico. Los componentes son fácilmente asimilables por nuestro organismo. Su alto contenido proteico y el gran número de minerales y oligoelementos ayudan a la función celular, muscular y esquelética.
Entre sus múltiples acciones, las más importantes son las siguientes: regula el equilibrio orgánico y estimula el crecimiento; actúa como regulador de las funciones intestinales e influye favorablemente sobre el sistema nervioso.
Reconstituyente intelectual. Muy aconsejable en depresiones, irritabilidad y neurastenia. Su consumo conviene a personas débiles, convalecientes, con problemas de estreñimiento, combate la enteritis y la colibacilosis.
Resulta eficaz a las personas anémicas, hipotensas, con tendencia a neurosis y, en general, a los que necesiten elevar el tono vital.
La eliminación de su fracción alérgica ha permitido estabilizar sus componentes y comprobar sus acciones farmacológicas. Forma parte de productos farmacéuticos por su valor vigorizante, antianoréxico, ya que aumenta la producción de glóbulos rojos, regulador intestinal, mejorando la digestión de los alimentos.
Aconsejable frente a la apatía sexual y problemas de próstata - prevención de prostatitis - por su gran riqueza en zinc.
El polen se puede tomar en forma granulada o en polvo, sólo -disuelto en agua, café, etc.- o mezclado con miel, jarabe de fruta, mermelada, etc. Es preferible tomarlo en ayunas; la dosis normal para adultos es 12-14 gramos diarios. En niños menores de tres años reducir a 1/3 esta cantidad. Es aconsejable dejar tiempos de descanso, más o menos equivalentes al tiempo en que se ha tomado, para que el cuerpo no se habituara, aunque esto depende de la actividad física o mental de cada persona.
Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General de Agricultura y Alimentación. Dirección General de Ganadería.



